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Saliendo
de Peñafiel por la carretera que circula por la margen derecha del río Duero
a ocho kilómetros, encontramos Pesquera de Duero. Al llegar a este maravilloso
pueblo castellano, lo primero que vemos es un manojo de buenas bodegas que
han contribuido notablemente a la promoción del vino Ribera del Duero. Para
entrar en el recinto del pueblo, atravesamos un arco, resto de antiguas
murallas que nos conduce a la plaza Mayor, porticada y con casas típicas
de la Ribera, abundando en las fachadas piedra labrada y escudos blasonados.
Destaca la iglesia herreriana del siglo XVI. En los alrededores de Pesquera,
en el término de Carralaceña, se encuentran asentamientos celtibéricos.
Su economía esta basada fundamentalmente en el viñedo y la elaboración del
vino, algo de remolacha y cereal. |